Cuando en 1992 TIENDASORO comenzó su andadura fueron muchos los que mostraron escepticismo. Otras experiencias no habían logrado despertar el interés del sector o lo habían defraudado por completo. Sin embargo, el proyecto contaba con una virtud que lo diferenciaba: era innovador. Se pretendía superar el sentido tradicional de cooperativa joyera y se sabía cómo hacerlo.
Hoy, TIENDASORO sigue cumpliendo su vocación de futuro. Desde la lógica y el sentido común, hemos ampliado el diámetro de actuación al que se restringían otras cooperativas, aprovechando la fuerza del grupo en todos los frentes que pudieran sernos útiles, y ofreciendo una serie múltiple de servicios que trasciende con mucho la mera idea de asociacionismo.
El desarrollo permanente de nuestras actividades, el proceso de formación continua y una arraigada cultura de grupo nos convierte en una asociación imaginativa, eficaz y solidaria.
En este sentido, la no competencia resultado de la exclusividad por plazas permite un trasvase de información, que resulta trascendental para definir las estrategias más apropiadas en nuestras actuaciones. En TIENDASORO todos los socios son gregarios de un bien común.
La explicación del éxito de gestión en TIENDASORO se encuentra en dos aspectos fundamentales: la capacidad de integración de cada socio en el proyecto común y la creación de una estructura de funcionamiento basada en la combinación entre el poder decisorio de todos los socios y la capacidad ejecutiva de un equipo profesional cualificado supervisado por el Consejo Rector de la cooperativa, máximo órgano de gobierno de la misma, elegido por la Asamblea General.
Todos los socios tienen los mismos derechos y obligaciones con independencia de su dimensión y de su volumen de negocio con la cooperativa.
En este sentido, cada socio representa un voto de igual valor en la Asamblea General a efectos de decisión en cualquier aspecto relativo al ámbito de competencias de la misma, dentro del cual destaca la determinación y aprobación de los presupuestos anuales y las cuotas de participación de cada socio.
Así mismo, todos los socios se encuentran obligados en los mismos aspectos. En este punto, la filosofía social se fundamenta en el reconocimiento de la libertad individual de cada asociado y por tanto, las obligaciones de los asociados se refieren básicamente al respeto a los intereses generales de la cooperativa y a sus normas internas de funcionamiento, y en el apartado económico al sostenimiento de la cooperativa en los términos aprobados anualmente por la Asamblea.
La unión de recursos, la cooperación y la iniciativa hacen de la experiencia diaria la mejor estrategia de futuro para todos los joyeros que la componen, y que se encuentran distribuidos por Castilla y León (cuna de la cooperativa), Castilla La Mancha, Galicia, Cantabria, Navarra, País Vasco, Aragón, Murcia y Andalucía, los cuales mantienen el carácter de exclusividad de pertenencia a TIENDASORO en cada una de sus plazas.
TIENDASORO, fiel a su vocación universal, mira siempre al futuro desde la previsión y la tranquilidad, pero también desde el esfuerzo y el empeño constante.